El jueves 12 de septiembre en la clase de Ensayos de Opinión el docente Juan Sebastian Cobos mostró a los estudiantes un documental acerca de la obsolescencia programada con el fin de que estos formaran una visión crítica de la sociedad de consumo, de la economía actual y de cómo es esta influenciada de acuerdo a la época, es decir, cómo es visto el fenómeno al pasar de la era industrial a la era del conocimiento en la que se encuentra el ser humano hoy en día.
La obsolescencia programada es el motor de la sociedad de consumo, esta se define o se entiende como la planificación realizada por las empresas para que los productos fabricados tengan una vida útil limitada de corto tiempo. Esto con el fin de que los consumidores sean obligados a comprar más continuamente de dichos productos debido a su fragilidad, realizando así compras frecuentes y repetitivas. Por esta razón, actualmente la economía se encuentra basada en un modelo de comprar-tirar -comprar, ya que, las personas obtienen productos nuevos antes de lo realmente necesario. Este modelo se ha mantenido debido a la creación de deseos en las personas, haciéndolas sentir insatisfechas con los objetos que tienen y que no se encuentran dentro de la última moda. Por lo tanto, el ser humano relaciona cada objeto con su autoestima e identidad puesto que, el número de bienes define su aceptación dentro de la comunidad.
Por consiguiente, al cambiar continuamente de bienes se despilfarran y se gastan una mayor cantidad de recursos impactando así el medio ambiente, pues se utilizan más medios naturales para alcanzar mayores niveles de producción y la chatarra de los productos anteriores no es tratada adecuadamente. Esto se debe principalmente al flujo constante de residuos, un ejemplo de esto es la cantidad de desechos de los diferentes países desarrollados que se encuentran en naciones como África. Ya que, para evitar la ley que establece la prohibición de enviar residuos a países del tercer mundo, las empresas declaran los productos como clasificados de segunda mano. Sin embargo, estos no pueden ser reparados lo que lleva a una cantidad excesiva de vertederos a través del país.
Sin embargo, este modelo no fue aplicado siempre, durante la época de la revolución industrial los productores creaban los bienes buscando una mayor duración, ya que la competencia se basaba en la calidad del producto. Pero con el pasar del tiempo, estos se dieron cuenta de que el número de ventas no era el deseado, llegando a la conclusión de que si se establecía un límite de duración del producto habría una mayor demanda y por ende más ganancias para la compañía. Se debe tener en cuenta que durante la era industrial no era se veía la importancia de la sostenibilidad del planeta. Un claro ejemplo de lo dicho anteriormente es la bombilla, que pasó de tener una perdurabilidad de casi un siglo a 1000 horas aproximadamente, pues los empresarios del sector de las bombillas decidieron unirse para disminuir la perdurabilidad de esta forzando así al consumidor a comprar con mayor frecuencia este producto.
Ahora bien, actualmente nos encontramos en la era del conocimiento caracterizada por las redes de información y el libre acceso a esta desde cualquier parte del mundo. Gracias a los medios de comunicación como el internet, las personas han decidido desafiar a la obsolescencia programada y a las imposiciones del mercado por medio de la repartición de información acerca de los diferentes productos, su calidad, su durabilidad y por ende su rendimiento. Adicionalmente, las personas se ayudan unas a otras para reparar todo tipo de bienes tecnológicos y evitar caer en la compra de productos innecesarios, ya que, hoy en día se tiene más consciencia de los efectos que la sociedad de consumo tiene sobre el planeta.
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